La iglesia del pastor John MacArthur cuenta con solo 30 días para desalojar o procederán a confiscarla

septiembre 7, 2020

En el condado de Los Ángeles nos encontramos con una noticia bastante particular y muy triste, la iglesia dirigida por el párroco John MacArthur puede llegar a ser confiscada en un mes. La Grace Community Church fue avisada recientemente acerca de un comunicado emitido por el estado en el que se les informó que apenas cuentan con 30 días para desalojar el espacio en el que se encuentran.

En caso de no prestarle atención a dicho comunicado pudiesen llegar a ser confiscados todos los bienes que se encuentren en la propiedad. La zona que están intentando desalojar forma parte del estacionamiento de la famosa iglesia desde hace muchísimos años. La institución religiosa ha venido cancelando todos sus pagos con el pasar del tiempo y afirman estar al día con las deudas de alquiler. Aun así el estado decidió rescindir del contrato que tenían.

Acoso por parte del estado

El abogado que asesora legalmente a la iglesia ha afirmado que esto se trata de una estrategia de acoso por parte del estado por haber incumplido con la orden de cierre por Covid-19. La famosa asesora Jenna Ellis también opina que todo este circo mediático se trata nada más y nada menos que de un castigo por la elección de pelear en contra del gobernador  Newsom.

La señora Ellis ha señalado en multiples ocasiones que el estado está tratando de intimidar a la iglesia del pastor MacArthur por el simple hecho de haber ejercido su derecho a la libre expresión. Todo esto mientras día a día la  Grace Community Church se sigue batiendo en los tribunales en contra del estado.

Da la casualidad que todo este acoso comenzó cuando el ya mencionado pastor decidió emitir un mensaje en el que explicaba porque ya no pensaban acatar las órdenes de cierre por Covid-19. Esto a pesar de que el gobernador Newson había prohibido los servicios religiosos presenciales o en interiores. Desde el día en que reabrieron esta iglesia han estado luchando por volver a cerrarla constantemente.