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En una ciudad en Brasil, entierros masivos y cadáveres en camiones por el Covid-19.

abril 27, 2020

Como en muchas otras partes del planeta afectadas fuertemente por la pandemia, una ciudad en Brasil también fue fuertemente atacada por el virus.

Imágenes desgarradoras muestran la desesperante situación que atraviesa una ciudad brasileña en medio de la pandemia.

 

Manaós, en lengua indígena el nombre significa «Madre de los dioses».

 

El nombre Manaos proviene de la tribu indígena de los Manaós, que habitaba la región antes de la llegada de los colonizadores portugueses. En lengua indígena el nombre significa «Madre de los dioses».

Manaos, es la capital del estado de Amazonas, y uno de los principales centros financieros, corporativo y económico de la Región Norte de Brasil, se localiza en el centro de la selva tropical más grande del mundo, cerca de la confluencia del río Negro con el río Solimões.​

Es un importante puerto en vías de desarrollo de la región e incluso pueden acceder a ella los transatlánticos. Es la ciudad más poblada de la Amazonía.

Manaos aparece como una de las 20 ciudades más importantes para hacer negocios en América Latina, por delante de capitales de países latinos como San Salvador y La Paz.

Manaos en la única parte del extenso estado Amazonas con unidades de terapia intensiva, pero lamentablemente, el sistema médico del lugar ha tenido complicaciones debido a la gran cantidad de casos de Covid-19.

 

El coronavirus, hasta el momento ha cobrado la vida de más de 200.000 personas en el mundo

 

Entierros masivos se han reportado en la zona de Manaos, además de que muchos cuerpos deben ser trasladados en camiones frigoríficos.

Según lo declara el portal de Univisión, las autoridades locales han solicitado ayuda del gobierno federal; pero la entidad simplemente ha catalogado la enfermedad como “una pequeña gripe”.

Existen fotos alarmante de los sucesos ocurridos en Manaos que han sido expuestas por los medios de comunicación.

Así como este estado muchos otros alrededor del mundo luchan incansablemente contra el coronavirus, que hasta el momento ha cobrado la vida de más de 200.000 personas.

Al pueblo cristiano se le insta a continuar orando en todo momento  (1 Tesalonicenses 5:17) esperando la pronta respuesta del Señor para esta situación de pandemia en el mundo.