En Brasil nació un bebé que pesaba 600 gramos

octubre 7, 2020

En Brasil ha ocurrido un verdadero milagro de Dios, un niño de apenas 620 gramos de peso, ha logrado sobrepasar las adversidades luego de estar hospitalizado durante más de 5 meses. Por lo que, en honor al pequeño Kelvin Barbosa Lima, muchos del personal médico y de limpieza han querido brindarle un tributo para él y sus seres queridos.

Cantando con gran alegría las siguientes palabras: “Soy un milagro del amor de Dios, él quiso que naciera y yo voy a crecer. Soy un verdadero prodigio de la vida”.

Toda la agonía comenzó en los días del mes de abril, donde la madre y los doctores, al verse con complicaciones durante el parto, pensaban lo peor. Pero el niño contaba con la voluntad del señor y nació con muy pocos centímetros de estatura aunado a un notable peso desproporcionado.

Durante 5 agónicos meses, Kelvin estuvo entre la vida y la muerte, hasta que el 28 de septiembre del presente año, puedo estar sano y salvo en los brazos de madre con un diploma de graduación, mini birrete y toga. Todo esto, con tan solo 23 semanas de gestación, absolutamente, un milagro que solo Dios puede lograr.

Ante todos estos acontecimientos, la madre del niño y limpiadora de calles, Selma Barbosa da Silva de 37 años de edad, alegó: “Debo agradecer primeramente a Dios por ayudarme a tener a mi hijo en mi pecho. En segundo lugar, estaré siempre agradecida con el personal del hospital que me ayudó en los momentos más difíciles de mi vida.”

La misma enfatizó: “Por instantes, con todo el dolor de mi alma, pensé en preparar los procesos de vigilia y comprar un ataúd blanco para esperarse lo peor. Sin embargo, el pequeño Kelvin seguía luchando por irse a casa con su familia y hermanos, hasta que lo consiguió”.

Cabe destacar, que Selma es madre de otros dos hijos, el cual uno de ellos nació con aproximadamente seis meses de formación, con una fuerte infección en el tracto urinario y la bolsa rota. Además, muchos de los doctores manifestaban que el niño no iba a sobrevivir, pero ella insistía y rezaba todos los días a Dios para que sanara a su hijo.