Decreto sobre paridad de sexos en autoridades religiosas es rechazado en Argentina

agosto 20, 2020

La Inspección general de Justicia  en Argentina publico decreto de paridad de sexos en autoridades religiosas, el decreto consiste en que  las Asociaciones civiles y las fundaciones deben estar dirigidas por la misma cantidad de hombres y de mujeres, tal declaración fue presentada en el portal evangélico digital.

Esto ha producido un desacuerdo en las comunidades evangélicas en Argentina al considerarse que no se les permite el derecho a la asociación libre y a la libertad religiosa. Ahora bien, esta medida no incluye a la Iglesia Católica por estar reconocida dentro de la Constitución Nacional Argentina.

En tanto, en la actualidad las Iglesias cristianas, algunas de las congregaciones de religión católica y otros tipos de agrupaciones,  han sido considerados legalmente como asociaciones civiles. Más sin embargo, existe un Código Civil Comercial que nombra a las religiones como figuras jurídicas, pero aún no puede aplicarse.

 

Lo que se  trata es que  la medida interfiere con el respeto a la autonomía de las religiones.

 

Desde esta perspectiva,  la Alianza cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina solicito reunión con el Secretario de Culto en Argentina, a fin de intentar que las autoridades reconsideren esta medida que involucra a las religiones. Así también han solicitado otras reuniones con autoridades que puedan prestar su colaboración para reconsiderar esta medida.

La actual medida, considera la Alianza cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina, implica una intromisión indebida a la organización estructural de las diferentes Iglesias, se afirma que no es un rechazo a la mujer, ni va en contra de la igualdad de la mujer en la religión,  ya que en la actualidad hay en la directiva diferentes cantidades de hombre y mujeres  e incluso hay Iglesias dirigidas por pastoras.

Lo que es importante señala la Asociación Bautista Argentina, es defender el principio de la separación de la Iglesia y el estado, siendo clave  el respeto a la autonomía de las religiones, y a la no interferencia del gobierno en los asuntos que involucra la libertad de culto, eso es fundamental.