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Adolescente Cristiana secuestrada en Pakistán por Insurgentes islámicos.

mayo 12, 2020

Insurgentes Islámicos secuestraron a la adolescente Myra Shehbaz una joven de 14 años de edad en Pakistán, informó Premier Christian News.

Myra Shehbaz la joven de 14 años fue trasladada de Madina Town, ubicada en el Distrito de Faisalabad de Punjab, el pasado 26 de Abril.

Según el Organismo de defensa de los derechos Humanos Internacional Christian Concern (ICC), la agrupación de insurgentes armados atacó a la joven  Myra Shehbaz de 14 años, mientras viajaba a su lugar de trabajo, obligándola a subir a su automóvil.

La adolescente Myra Shehbaz de 14 años, intentó luchar contra los asaltantes pero la vencieron.

Algunos testigos presenciales señalaron que estaban indefensos para salvar a la adolescente porque sus captores  estaban armados y comenzaron a realizar disparos al aire.

Nighat,  la madre de Myra Shehbaz de 14 años, le dijo a Christian Concern (ICC), que está aterrorizada de que su hija sea violada, convertida a la fuerza al Islam o incluso ejecutada.

Nighat,  la madre de Myra Shehbaz, manifestó que “Ruego a las autoridades que traigan a mi hija de regreso, los culpables también deben ser castigados de acuerdo con la ley”.

Según la Organización Internacional Christian Concern (ICC),  los secuestros y ataques contra mujeres y niñas de las minorías religiosas de Pakistán “son desafortunadamente comunes”.

 

La persecución cristiana, se vincula con las agresiones sexuales, abusos y la violencia de la que son victima fundamentalmente las mujeres.

 

Las cifras proporcionadas por la Organización Internacional Christian Concern (ICC),  señalan que prevalece un estimado de 1000 mujeres y niñas de la comunidad hindú y cristiana de Pakistán, que han sido agredidas, secuestradas, casadas por la fuerza con su captor, y convertidas al Islam cada año.

Denunció el Organismo de defensa de los derechos Humanos Internacional Christian Concern (ICC), que frecuentemente lo referido a la religión, es posible evidenciarlo en los casos de la agresión sexual a fin de poner a las víctimas de minorías religiosas en desventajas.

Jugando con los prejuicios religiosos, los agresores saben que pueden encubrir y justificar sus crímenes al introducir un elemento de religión.